De la Regalina a Busto, la comarca de Valdés.



Ya sabéis que Asturias es nuestra debilidad. No hay año que no vayamos y descubramos sitios nuevos. A pesar de que en nuestros viajes por el norte siempre hacemos parada en Luarca, la capital del concejo de Valdés, no conocíamos sus alrededores. Iba siendo hora...
Durante 2 noches nos alojamos en L´OBSERVATORIU  en un apartamento rural donde Tino, el dueño, aficionado (experto, diría yo) en astronomía tiene un observatorio en el que se puede pasar un buen rato con el disfrutando del cielo.

Fuente: Propuesta100513
Las vistas del valle son estupendas y Luarca y el mar están a tiro de piedra, así que al día siguiente de la visión de Venús, la nebulosa de Orión, la luna y demás elementos del cielo nocturno, empezamos la ruta.


Nos fuimos a la ERMITA DE LA REGALINA en Cadavedo, pueblo lleno de horreos, de villas indianas, múltiples jardines y unos acantilados impresionantes. En uno de ellos, sobre la playa de la Ribeirona está una pequeña ermita azul y blanca con mucho encanto, pero el enclave no es para menos.








Desde allí hay una ruta por los acantilados, paralela al Cantábrico en dirección Luarca que pasa por cabo Busto, siguiente parada. Pretendíamos ir andando pero hacia mucho viento y con el enano se nos hacía complicado.

Una vez allí,  es inevitable asomarse a los tremendo acantilados que rodea el faro. Son los mas verticales de la costa occidental asturiana. Por cierto un faro mas para nuestra colección.



Asturias nunca defrauda. PUXA ASTURIES!!

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