La pena de ser ciego en Granada...
Queríamos comprobar si el dicho era cierto y en un fin de semana nos fuimos de escapada...Descubrimos además de la Alhambra una ciudad a la que prometimos volver y a la que recomendamos muchas veces ir.
Conocíamos los pintxos de Euskadi, pero no nos podíamos imaginar que nos pasaríamos gran parte del fin de semana en Granada tomando tapas, comida mora, té y fumando...

A los pies de la Alhambra, en el Albaicín además de disfrutar de las vistas hay un montón de locales donde tomar algo y apoyarse en un muro y degustar una rosca de jamón para coger fuerzas y dar un paseo por los Barrios Albaicín y el Sacromonte, que son dos de los barrios con más encanto de Granada. Pasear por el Albaicín significa recorrer calles estrechas y contemplar unas preciosas vistas de la Alhambra desde los miradores de San Nicolás y de San Cristobal.
El barrio del Sacromonte es famoso por sus cuevas, en las que los gitanos continúan celebrando fiestas flamencas de cante y baile. La bajada desde allí es muy chula y hay rincones muy curiosos. Eso sí, esperar a que atardezca porque es algo especial verlo desde allí.
Para visitar la Alhambra si no se tienen entradas compradas de antemano, toca madrugar. Nosotros estábamos allí a las 7 de la mañana!!! el madrugón o mas bien el renganche, mereció la pena...
Pues sí. El dicho tiene toda la razón del mundo. Granada es para ver!!!
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